PROPÓSITO
Este manifiesto no busca definir el arte.
Propone un sistema para observar cómo opera.
El arte ha sido descrito, defendido, cuestionado y redefinido desde múltiples enfoques. Sin embargo, gran parte de esas aproximaciones se han sostenido en interpretaciones subjetivas, validaciones externas o marcos teóricos que no siempre permiten distinguir con claridad cómo una obra construye —o no— su propio sentido.
Este manifiesto surge como una respuesta a esa necesidad.
No pretende establecer verdades absolutas ni sustituir la experiencia artística. Su propósito es ofrecer un marco de lectura que permita identificar cómo se articula una obra más allá de su apariencia, su discurso o su legitimación dentro del sistema del arte.
A través de una estructura basada en dimensiones, relaciones y niveles de articulación simbólica, este manifiesto plantea una forma distinta de aproximarse al fenómeno artístico: no desde lo que se dice que es, sino desde cómo opera.
Está dirigido a quienes crean, a quienes observan y a quienes median en el campo del arte. No como una guía cerrada, sino como una herramienta que puede ser utilizada, cuestionada y desarrollada.
No propone qué debe ser el arte.Permite ver qué está ocurriendo cuando el arte sucede.
